La otra orilla

miércoles, marzo 28, 2007



El domingo dormí una hora menos y tuve una hora más. El día se alargó de manera optimista por primera vez en lo que va de año. Hizo un día de película. Se manifiesta la primavera y amenaza el siempre esperado verano. Aprovechamos la ausencia de tormentas y de cambios climáticos, tan inoportunos en esta época y paseamos, paseamos, paseamos.

No es la primera tarde de domingo que pasamos juntas de principio a fin, en un maratón de palabras que nos acercan si cabe, todavía más. Tampoco será el último porque vienen momentos tan importantes como maravillosos que querremos compartir. Es lo que tiene la amistad...Y yo me alegro de que la nuestra tenga todo esto.TODO lo que hace, después de tanto tiempo, que TODO el día juntas me sepa a poco.

¡Ay que primavera me espera!








miércoles, marzo 21, 2007

CASA DE LUCIÉRNAGAS
Descartada la posibilidad de encontrar un libro de poesía entre los más vendidos del mercado, siempre es una sorpresa agradable encontrar nuevas publicaciones poéticas. Pero lo peculiar de esta edición que os recomiendo antes de haberla leído no es por tratarse de un libro de poemas sino por ser una antología de poetas femeninas. La recopilación escogida por Mario Campaña reúne a "poetas hispanoamericas de hoy", como dice el punto y seguido al título en grande. La editorial que a priorizado los motivos literarios a los económicos (publicar poesía es siempre perder dinero o por lo menos no ganarlo) a sido Bruguera y ya lo podéis encontrar en las librerías, bueno en algunas librerías que no estamos hablando de Javier Sierra ni de Jorge Bucay.
A mí la idea me ha encantado, a pesar de la problemática que encierran las antologías, siempre a disposición de la subjetividad del autor.
De momento, lo único que he leído ha sido el índice de las autoras "escogidas para la ocasión" y el título, que me ha parecido una metáfora brillante (valga la redundacia) y encantadora.
Y no vale descargarlo de internet, hay que comprarlo (ejjejejej!!! Quién dice que todo está en la red??)
Pues ha leer se ha dicho.







viernes, marzo 16, 2007

El beneficio de la duda

Ahora que te vivo en este margen de tiempo
que me dejan estas dos ciudades,
que te invito a café y a vivir conmigo
todos tus sueños y algunas realidades.

Ahora que me pregunto si tienes
ese color de ojos de tanto mirar al mar,
que sonríes si te tropiezas con mi sonrisa
en un guiño del destino o del azar.

Ahora que estás tan cerca que no puedes escapar,
me pregunto si me beneficio de la duda
del sabor de tus labios
o me beneficio de tus labios, por el contrario.


jueves, marzo 15, 2007

CON ALEGRÍA
Ayer tarde entré en un pequeño y escondido comercio del centro de Barcelona. No buscaba nada en concreto, pero me llamó la atención un rótulo escrito a mano, con una caligrafía perfecta que decía "Aquí no vendemos artículos de magia sino cosas mágicas". La puerta era muy pequeña y sin embargo una vez dentro su altura no parecía tener fin. Habían artículos de todo tipo, brujas, libros, cajas de música, juegos de mesa, aunque yo me detuve en una caja minúscula, del tamaño de un dedal, que había en el mostrador. Siempre me han gustado las cajas. De pequeña las utilizaba para guardar tesoros y, hoy por hoy, cuatro son mis preferidas: una llena de postales que me enviaron amigos para compartir un lugar del mundo, otra donde guardo mi colección de puntos de libro, una cagetilla de cigarros metalizada donde guardo entradas de cine y otra naranja con una amistad pintada en letras verdes. Curioso que tenga tantas cajas, teniendo en cuenta el cajón desastre que es mi vida...
"¿Te gusta?", me preguntó la dependienta, "Bueno, no sé si me cabría gran cosa..."
"Más de las que te imaginas. Es una caja sin fondo. En ella sólo caben los tesoros especiales , aquellos que no se olvidan. No tienes que pensar en las cosas que caben sino en aquellas que quieras que nunca se acaben. Sólo tienes que sentirlo y la caja se irá haciendo cada vez más grande".
Me quedé tan maravillada con la respuesta que decidí quedármela. Me parecía tan pequeña y tan frágil que la encerré en la palma de mi mano de camino a casa. Las Ramblas repletas de gente me hicieron recordar nuestro paseo justo hace una semana, cuando descubrí la ciudad con entusiasmo sólo porque lo hacía con vosotras, la alegría de ver "alegría" con alegría, cambiar un billete de avión por una paella en Vinaròs, las horas, los segundos y las milésimas de segundo, todo lo que cabe en los espacios que compartimos y que siempre me saben a poco.
En estos recuerdos andaba yo enfrascada, con alguna sonrisa y mucha nostalgia, cuando noté que la palma de mi mano se agrandaba y que, misteriosamente, la cajita del tamaño de un dedal ya no me cabía en la mano.