| EL CIELO PUEDE ESPERAR Oficialmente, el limbo ha cerrado sus puertas. No sabemos si "la dirección" ha decidido el cierre por falta de clientela o por todo lo contrario (ya se sabe que en este mundo amamos las listas de espera y, al fin de cuentas, el limbo no era más que eso, una especie de "sala de espera" para los medios buenos y malos). A mí la noticia no me ha gustado nada, la verdad. Eso de que manden mi alma a un extremo u otro no me hace ni pizca de gracia, básicamente porque no sé qué es peor: ir al infierno por haber sido muy mala o ir al cielo por haber sido muy buena. Nunca me han gustado los extremos, justo lo contrario que al Vaticano, muy reacio a las medias tintas. Así que corriendo el riesgo de ir al infierno seguiré pecando mucho en este paraíso que es la vida, y seguiré el consejo de Luis García Montero en sus maravillos versos: "Me basta la vida para justificarme. Y cuando me convoquen a declarar mis actos, aunque sólo me escuche una silla vacía, será firme mi voz. No por lo que la muerte me prometa, sino por todo aquello no podrá quitarme" |

2 Comments:
luís garcía montero siempre tiene razón, qué gran poeta!
besotes!
paula
El Vaticano ya no sabe qué hacer para ganar el terreno que pierde, día a día, incluso entre sus almas devotas. Se carga el limbo, pero resucita el infierno. ¿Se puede ser más absurdo? Sí, se puede. Lo atestigua Rouco Varela con todos los honores.
¡Qué asco me dan, oyes, qué asco!
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