La otra orilla

martes, junio 12, 2007


HAZ EL DEPORTE Y NO LA GUERRA
(...Mejor el amor, para aplicar bien la cita, pero en su defecto tendré que conformarme con el deporte!)
Desde hace exactamente una semana soy carne de gimnasio. Increíble pero cierto: yo, amante de los deportes colectivos, de los espacios abiertos y de la competición...metida en una habitación, que parece una sauna y que encima está repleta de aparatos que no sé cómo funcionan (bueno, eso tampoco es una novedad...). Si lo normal es apuntarse a un gimnasio a principios de año, con las buenas intenciones, y borrarse en verano, con el buen tiempo y la lucidez de estar hasta los ovarios de pagar una cuota inútil, pues yo al revés, como siempre. Ahora que empieza el buen tiempo, he decidido ponerme en forma. En realidad voy por preinscripción médica, que yo en un gimnasio no me meto si no es por obligación. Mi rodilla me ha dado un aviso y mi sabio y guapo traumatólogo me ha recomendado fortalecer mis piernas si quiero "corretear" por la playa. Y es que yo, con la llegada del verano, me emociono. Me apetece quedar con los amigos para correr, jugar a baloncesto, voley playa, las palas...Vamos que todo ese deporte que no he hecho durante el año, quiero hacerlo en dos meses. Es curioso porque en realidad es cuando menos tiempo tengo y más trabajo, pero no puedo evitarlo.
Así que llevo una semana haciendo series y series de aburridos ejercicios, sin ningunas ganas y alguna que otra motivación.
La rodilla ya no me duele...ahora me duele todo el cuerpo! Las agujetas me están matando! Y eso que aún no he empezado con las abdominales...
Ya sabéis, si este verano os cruzáis por la playa con una peazo morenaza, cuidado...a ver si soy yo!!!







jueves, junio 07, 2007













AUNQUE TÚ NO LO SEPAS

Como la luz de un sueño,

que no raya en el mundo pero existe,

así he vivido yo

iluminando

esa parte de ti que no conoces,

la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto

cruzar la puerta sin decir que no,

pedirme un cenicero, curiosear los libros,

responder al deseo de mis labios

con tus labios de whisky,

seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado

en la cama, sin prisa, muchas tardes,

esta cama de amor que no conoces,

la misma que se queda

fría cuando te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,

hicimos mil proyectos, paseamos

por todas las ciudades que te gustan,

recordamos canciones, elegimos renuncias,

aprendiendo los dos a convivir

entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario

o en la noche de un bar por mi sorpresa.

Así he vivido yo,

como la luz del sueño

que no recuerdas cuando te despiertas.

LUIS GARCÍA MONTERO en Habitaciones separadas










martes, junio 05, 2007








JORNADA DE REFLEXIÓN


Desciendo hasta los paraísos nocturnos con sede en los bares. Muchas caras nuevas y algunos de siempre, donde siempre y en las mismas circunstancias. Reparto saludos y abrazos, e incluso entablo conversaciones absurdas completamente deformadas por el alcohol y la música. Me cruzo, camino del baño, con una historia del pasado. Le doy dos besos que me parecen excesivos a alguien que cubrí de besos hace algunos años. Regreso a la barra en busca de mi cómplice de la noche y le explico, a modo de guía turística, la historia del local. No le explico los detalles pequeños ni que, en el centro de la pista, hace más de diez años, me dijeron "te quiero" por primera vez. Sonaba "With or without you" amenazando el cierre cuando la persona en cuestión me abrazó fuerte y me susurró al oído las palabras mágicas. Me quedé sin palabras, pero su abrazo me ha acompañado toda la vida.
Es de día cuando abandono la discoteca con gente completamente diferente de la que entré. Empieza a pasarme factura el entrar de mañana a casa dos días seguidos.
La jornada laboral del domingo no me premite descansar lo necesario y llego al lunes con el cuerpo baldado, aunque no sé decir si este fin de semana ha pasado por mi cuerpo un huracán o un ángel...