martes, junio 12, 2007
jueves, junio 07, 2007

AUNQUE TÚ NO LO SEPAS
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
LUIS GARCÍA MONTERO en Habitaciones separadas
martes, junio 05, 2007

JORNADA DE REFLEXIÓN Desciendo hasta los paraísos nocturnos con sede en los bares. Muchas caras nuevas y algunos de siempre, donde siempre y en las mismas circunstancias. Reparto saludos y abrazos, e incluso entablo conversaciones absurdas completamente deformadas por el alcohol y la música. Me cruzo, camino del baño, con una historia del pasado. Le doy dos besos que me parecen excesivos a alguien que cubrí de besos hace algunos años. Regreso a la barra en busca de mi cómplice de la noche y le explico, a modo de guía turística, la historia del local. No le explico los detalles pequeños ni que, en el centro de la pista, hace más de diez años, me dijeron "te quiero" por primera vez. Sonaba "With or without you" amenazando el cierre cuando la persona en cuestión me abrazó fuerte y me susurró al oído las palabras mágicas. Me quedé sin palabras, pero su abrazo me ha acompañado toda la vida. Es de día cuando abandono la discoteca con gente completamente diferente de la que entré. Empieza a pasarme factura el entrar de mañana a casa dos días seguidos. La jornada laboral del domingo no me premite descansar lo necesario y llego al lunes con el cuerpo baldado, aunque no sé decir si este fin de semana ha pasado por mi cuerpo un huracán o un ángel... |

